Esta semana pasada me topé, fortuitamente, con un estudio sobre la eficiencia de la palada en el remo de banco fijo elaborada por la Universidad de Alicante en 2018.
No me detengo a detallar la metodología empleada por los autores del análisis, pero dejaré el enlace para quienes quieran descargarse el archivo en PDF. Es interesantísimo.

Hasta la fecha solo conocía estudios realizados en este sentido para el remo olímpico (banco móvil). En banco fijo se había tratado también el tema pero basado más en el aspecto físico del gesto técnico de la remada que en el análisis cuantitativo de la misma y de las relaciones que se establecen entre la distancia recorrida en cada palada (dp), el tiempo de pasada de la pala (TP), la frecuencia de las paladas (FP) y la velocidad alcanzada (v), que en suma determinan su eficacia.
De ésto trata este fantástico análisis desarrollado hace poco más de un año.

Trataré de sintetizar el asunto para quienes no puedan o quieran descargarse el archivo.

Se emplean para el análisis dos llauts con 8 remeras más timonel, de edades comprendidas entre los 18 y 22 años para uno de los botes, y de 22 a 26 años para el segundo.
Se establecen 6 series de 350mts cada una y a 20, 24, 28, 32, 36 y 40 paladas por minuto respectivamente. Todo ello con la debida observancia a los tiempos de calentamiento y constancia en las frecuencias de las paladas, paso por boyas etc…
El objetivo, en suma, es determinar el comportamiento de la embarcación a las diferentes frecuencias de palada, que es lo que no se había realizado hasta la fecha en ningún otro análisis.

Relación entre velocidad y frecuencia de paladas

El resultado que se deduce es el siguiente:
A medida que aumenta la frecuencia de las paladas disminuye la distancia recorrida por cada una de ellas, es decir disminuye su eficacia. Eso parece ser una constante en todas las modalidades de remo e incluso en todos los deportes cíclicos, sin embargo si que aumenta la velocidad de la embarcación, aunque no de una manera proporcional.
Claro, esto ocurre porque, aunque la eficiencia de cada palada sea menor, hay mayor número de paladas y por tanto la velocidad de la embarcación es también mayor.


En encontrar el equilibrio entre frecuencia de la remada y su eficacia está la cuestión.
Hay situaciones en las que la velocidad no aumenta a pesar de incrementar la frecuencia de las paladas. Esto ocurre porque el tiempo de pasada del remo proa a popa, en su fase acuática, que debía haber aumentado al disminuir la velocidad, no lo ha hecho y se produce un estancamiento.


Según este análisis, el equilibrio entre estas variables se consigue entre las 28 y 36 paladas por minuto. Juzguen ustedes mismos.